Vivo con el miedo en el cuerpo

Yo que pensaba que ya había pasado lo peor…

Esos novios malos de juventud que me trataban con desprecio y yo, ahí, loquita de amor, aguantando sus chorradas. Que hay que ver cómo los justificaba frente a mis amigas: «El pobre está pasando un mal mes.» ¿¿¿Un mal mes??? Ése todavía no se ha repuesto de su salida por el canal del parto.

Pero oye, hace tres lustros conocí al padre de mis hijos que es la encarnación del equilibrio, la decencia y el buenrollismo, y me acostumbré a que me respetasen siempre. Como merecemos todas, por cierto.

Hasta que llegó él. Ese mini déspota que alterna tantos estados de ánimo en una hora como Madrid condiciones meteorológicas en este mes de noviembre.

Sí. Lo habéis adivinado. Ese ÉL es mi hijo de tres años. Desde hace unos meses, pasa de ser un ángel caído del cielo al demonio de Tasmania varias veces al día.

A estas alturas de la maternidad estoy ya, ¿cómo diría yo?, hasta los mismísimos c****** de echarle paciencia y cariño al tema de las rabietas. Ya voy por mi tercera ronda con el asunto y cuando has pasado cuatro crisis seguidas en una hora, la frase «Calma, la adulta eres tú» pierde de pronto todo el sentido.

No te has repuesto de los veinte minutos de llanto salvaje en el trayecto del cole a casa cuando, cual niña del exorcista, se tira al suelo fuera de sí porque no ha atravesado la puerta de casa el primero, ha sido su hermana mayor. ¡SACRILEGIO!

crazy

Por este motivo, los cuatro que vivimos con él- su padre, mis dos hijos mayores y la que suscribe este post- tratamos, en la medida de lo posible, de no desatar su ira.

Un día, sin ir más lejos, mi marido me despertó con las siguientes palabras: «He preparado el desayuno. Me voy ya«. Yo, que normalmente estoy en coma a esas horas, me activé como un resorte: «Perooooo ¿No habrás sacado las magdalenas de la bolsa…? Ya sabes lo que puede pasar«. Y él me contestó: «No, tranquila, no estoy loco«.

Así que, demostrando la teoría de que al pequeño de una familia directamente no se le educa, nos exponemos a innumerables humillaciones diarias. Veamos unos ejemplos:

CALENTAR LA TAZA DEL VÁTER CON LAS MANOS

Yes. Como lo leéis.

A la acusada le gustaría decir unas palabras antes de la sentencia.

Las mañanas en mi casa son como la apertura de la bolsa el día que Trump fue presidente. Todo prisas, gritos, momentos de angustia… Es una sucesión de desayuna, ¡desayuna más rápido! ponte los calcetines, ¡ahí! ¡¡¡están ahí!!!, lávate los dientes, venga, venga, ¡vengaaaa!

Así que la variable «rabieta» echa al traste nuestro sincronizado baile matutino para salir a la hora exacta y no pillar el atasco padre.

En esos duros momentos, cuando tu hijo tresañero empieza a hacer la mueca que precede a la tormenta, si además tienes la fortuna de interpretar en sus gruñidos que es porque la taza está muy fría, tu primer reflejo es calentarla con las manos. Ya sabéis, como cuando mueves los pies muy rápido en una cama helada.

encuestas-emprendimients

El día que me vi reflejada en el espejo pegada a la taza del váter haciendo semejante despropósito, comprendí lo bajo que había caído.

CORTADA SÍ O NO

La fruta, las tostadas, lo que sea. Hasta lo que no se puede cortar. Pero oye, si hay que desafiar las leyes de la física por evitar un cristo padre, se corta lo indivisible. El agua, también.

El problema es que la duda siempre está ahí, acechando. ¿Cortado o sin cortar? Ríete tú de Descartes. Lo que era válido ayer, anteayer y durante dos semanas, hoy, sin previo aviso, deja de serlo.

Pongamos que mi hijo siempre quiere el plátano cortado, pues yo se lo corto. Pero ese día, ESE FATÍDICO DÍA, ha decidido que lo quiere sin cortar. Imaginad el drama cuando ve las rodajitas en el plato…

nin%cc%83a-rabieta-platano-cortado

vía mommyshorts.com

Al día siguiente cuando con mano temblorosa le entregas el plátano sin cortar, «sus deseos son órdenes, mi señor», se desata de nuevo toda su cólera porque cómo es posible que tú, madre de mierda, no sepas que a él le gusta cortado.

Este episodio admite todo tipo de variables: con piel, sin piel, con tenedor o cuchara, con o sin mermelada… Da lo mismo, el caso es joder.

NO CANTES, NO HABLES, Y YA PUESTOS, NO RESPIRES

Aquí, la peor parte se la llevan mis hijos mayores. Los pobres, en lo tocante a su hermanito, son unos benditos.

– Manuela, para. Por favor, para de cantar. ¡¿No ves que le molesta?! ¿O quieres que se ponga histérico? Anda, deja de cantar que parece que lo haces a posta, no le provoques.

Es oírme y darme cuenta de los sinsentidos que salen por mi boca. También se lo dicen entre ellos, por cierto, de lo abducidos que estamos todos por este mini E.T.

Esto sucede con cualquier cosa que al reyezuelo de la casa le parezca intolerable: dar palmadas, golpecitos con el pie, hablar, sonreír, en fin, vivir. Todo es susceptible de alterar su delicada paz interior…

Para ser justos, cuando Lucas está de buen humor es un niño para raptarlo: todo sonrisas y alegría además de muy dormilón y buen comedor. Un unicornio en el mundo de los bebés.

Así que estoy asumiendo nuestra nueva situación de estado de emergencia por huracanes y he calculado que cuando a Lucas se le pasen las rabietas, con suerte, tendremos dos años de armonía familiar hasta que Mateo empiece con la pre-adolescencia y volvamos a vivir en conflicto bélico permanente.

Pero no os voy a mentir, cuento los segundos, minutos, horas, días para que el demonio salga del diminuto cuerpo de mi hijo y su enajenación mental transitoria toque su fin.

Sino, por el bien común, tendremos que llamar al cura…

giphy-1

 

 

8 Comments

  1. Aquí pasamos por una época donde los quesitos mini babybel rotos no se comian, simplemente no eran aptos, y torpe tu que no sabes ni abrir uno sin romperlo. Conclusión, kilos de más a pares por evitar discusiones sin fin sobre cómo afecta la forma al sabor!
    😘😘😘

    Le gusta a 1 persona

  2. Jajajajajaja!!! Grande Lucas! Número tres es lo que tiene…
    Hay momentos q son exactamente como dices…. y luego con su sonrisa te olvidas!
    y eso q yo no he tenido la experiencia de hijo pequeño/mayor…

    😂😂😂😂😂😂

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s