Pensemos un poquito en ellos

Estas fechas tan señaladas en las que andamos todos como pollo sin cabeza (aunque pavo sería más apropiado) lo suyo es albergar sentimientos de paz y amor por el prójimo. Ya lo sé.

Pero que queréis que os diga, me resulta difícil no sentir, cómo decirlo suavemente, cierta animosidad hacia algunos individuos cuya única misión parece ser la de convertir mis compras navideñas en un calvario. Detengámonos en ellos un momento.

Por ejemplo, ESE ARQUITECTO QUE DISEÑA PARKINGS PARA EL CORTE INGLÉS

Quiero pensar que es una única persona y no diferentes sociópatas repartidos por toda la geografía nacional.

Lo imagino como un cuarentón que soñaba con diseñar edificios asimétricos molones en Rotterdam pero fue el peor de su promoción y le tocó construir parkings. De ahí su afán por torturar al ser humano y sus coches en general.

Vamos por partes ¿Por qué las plazas son tamaño Smart? Si tienes un Smart no necesitas aparcar en El Corte Inglés que es como el beluga de los parkings. Ya sabéis, no es tan bueno y es carísimo.

Para ofreceros una referencia mental de las plazas, es como si una tía con talla 40 se intenta meter en unos vaqueros de la 34. Puede que logre entrar en ellos pero ¿saldrá?

Pues eso me pasa a mí, every time. Logro aparcar, eso sí, con el morro al completo fuera del rectángulo delimitado, pero cuando abro la puerta no hay espacio humano para salir. ¡Ni aunque entres en una 34! Parezco Tom Cruise pasando por una trampilla en Misión Imposible. He llegado incluso a emerger del maletero bajo la atónita mirada de algunos testigos, no os digo más.

img_0209

¡Y luego esos pilares! Que ni los de la tierra. Ahí, en medio, junto a la curva de 360º indicando SALIDA y BAJADA A -2. ¡Ah! Que además es de doble sentido. ¡¡¡WTF!!!

Todo ello sumado provoca en Navidad unos atascos descomunales. Con lo agradable que es estar enterrado bajo tierra junto a doscientos coches más…

Bueno, ya estoy. Compro los regalos y me voy pitando. Pienso yo, inocentemente.

El segundo pensamiento hostil va para la SEÑORA PESADÍSIMA DE LA COLA. SÍ, USTED.

Señora con cardado y penetrante perfume que te toca sistemáticamente delante en la cola. Va esta vez con una mísera cajita de Pyn y Pon en la mano. Tú, con una columna de regalos tipo torre de Babel.

Algo huele mal y no es sólo su perfume. Llega su turno. Y empieza el show.

Mire, le quería preguntar… Este Pyn y Pon, no lo habrá en otros colores. ¿Me lo puede mirar? Dependienta abandona la caja para ir a buscar otras opciones. Vuelve al cabo del rato. Aquí tiene. Ya, ya veo. Pero es que quería saber si también viene con algún accesorio. Este regalo es para mi sobrina, sabe, y le quiero regalar algo a su hermana del mismo estilo pero con algún detalle diferente. ¿Me entiende? Dependienta vuelve a buscar accesorios.

La gente en la cola empieza a resoplar. Incluída yo. La Doña nos mira con desprecio intenso y chasquea la lengua. Vuelve a la carga. Así unos veinticinco minutos de preguntitas y viajes de la dependienta a los mundos Pyn y Pon.

img_0207

En mi cabeza, pensamientos obsesivos. Dile algo. Dile que sea un poquito cívica y deje pasar a toda esta gente que sólo quiere pagar. Dile que las preguntas se hacen antes, a las dependientas de planta. Dile algo, lo que sea. ¡Pero ya!

Y qué me decís del TÍO QUE INVENTÓ EL CELO

Llego a casa con la sensación de haber pasado los doce trabajos de Hércules y me pongo a envolver.

Esta acción, tan fácil a mis ojos cuando la acometen otros, me resulta harto complicada y sólo comparable a forrar libros sin burbujas.

img_0210

No te digo ya cuando trato de cortar el celo. Encuentra el final del celo, despégalo sin convertirlo en jirones  y, si por casualidad tienes un cortacelos, no lo uses. Jamás. Sólo funcionan los de tamaño industrial que poseen únicamente el Corte Inglés y mi madre.

Señor inventor del celo (porque es un hombre seguro, una mujer lo habría hecho mejor) tengo unas palabras para usted. Creo que tuvo una gran idea, eso es así, pero la dejó a medias. Hizo el vago, vamos. Y aquí seguimos, incontables generaciones después, usando una mierda de invento que hace sentir inútil con las manos hasta a un cirujano cardiotorácico.

LOS JUGUETES: AGARRES, PILAS Y OTROS OBSTÁCULOS

Cuando parece que ha pasado lo peor. Cuando al fin tus hijos tienen sus regalos navideños en sus manos y dan grititos de emoción, en ese momento fatídico, aún hay un par de seres malignos a los que desear un buen golpe en el meñique del pie con la pata de la cama.

Vamos a ver. ¿Qué es eso de poner cuarenta abrazaderas irrompibles a una muñeca Barbie o a un Playmobil a la caja? ¿Qué están? ¿Secuestrados por los rusos? ¿Acaso van a salir andando? Y si es para evitar su robo, ¿realmente la caja de cartón los blinda como un diamante en Tiffanys?

Por fin logras liberar al juguetito mientras tu hijo te grita ¡venga, vengaaaaaa mamáaaaaa!. Ni un desactivador de bombas pasa tanto estrés. Pero ¡oh maldición! El juguete en cuestión necesita pilas AAA y no las trae de serie.

Necesito saber qué cara tiene ese avaro, rata, odianiños que decide que no se incluyan las pilas y además, lo pone en el legal de la caja en cuerpo de letra tres.

img_0208

Así que, después de toda esta travesía del desierto para que tu hijo tenga el juguete soñado, agotado en todas las tiendas menos en un Corte Inglés a distancia remota de tu casa, después de haber superado el parking, la cola, haberlo envuelto y finalmente liberado de su trampa mortal de cartón, después de todo eso, tu hijo se quedará sin jugar con él el día de Navidad porque un ejecutivo diabólico de Mattel ha decidido ahorrar en pilas.

No le deseo el mal a nadie pero espero que a todos estos personajes les toque el cuñado pesado a la derecha en Nochebuena, que les regalen sólo calcetines feos y que el premio del roscón asome justo, justo en el trozo de al lado al que han elegido.

2 Comments

  1. Jajajajajajaja. No te has dejado nada en el tintero! Lo peor, la señora pesada de la cola. Para estrangularla!!!
    Besos,
    Noctambula
    (por cierto, el del parking del CI es el mismo que el del mercadona. Más de una vez me he tenido que quedar esperando a que el de al lado acabe la compra para poder sacar el coche!)

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s